La pasada semana participé en el “tribunal de apoyo” de una clase del profesor Juan Jesús Torres Gordillo (@juanj7) del Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. La asignatura, llamada Modelos de Orientación e Intervención Psicopedagógica, es de carácter troncal con 6 créditos, de último curso de la Licenciatura en Psicopedagogía.
El objetivo principal está basado en competencias, donde los y las estudiantes deben diseñar, implementar y evaluar proyectos psicopedagógicos originales en diferentes contextos socioeducativos/organizacionales desde los modelos de orientación existentes con recopilación en una memoria técnica. Todo el trabajo lo deben realizar en grupos de 5 a 7 estudiantes.
Durante ese día, cada grupo de estudiantes tuvo la oportunidad de presentar los resultados más destacados de su trabajo, entre los que destaco proyectos para mejorar la psicomotricidad y memoria de personas mayores, intervención en la unidad de madres de la cárcel de mujeres de Sevilla, estimulación de personas con TDH y fibromialgia, etc.
En estas presentaciones, además de la competencia comunicativa del alumnado, se hacía hincapié en un buen proceso de asesoramiento y evaluación orientada al aprendizaje. Aquí participan tanto los propios compañeros/as de clase (evaluación por pares), el profesor y los expertos del tribunal (heteroevaluación), como los propios estudiantes sobre sí mismos (autoevaluación).
¿Y para el asesoramiento y evaluación qué metodología utilizamos? El profesor propuso al grupo y al tribunal la técnica de “Hashtag”, que paso a explicaros:

Se trata de una técnica de evaluación cre-activa, de cosecha propia del profesor Juan Jesús Torres y de Eduardo A. Herrero Vázquez (@eherrero123) , inspirada en el pensamiento paralelo difundido por Edward de Bono.
Inspirada en Twitter, aprovechan el tirón de esta red social para desdramatizar y socializar la evaluación. Acercando el concepto de evaluación, su significado, su carácter formativo y participativo. Comprender todo esto es posible tomando de Twitter uno de los elementos emblemáticos, el hashtag.
Los factores evaluables de la exposición del trabajo tiene que ver: a) con lo que ha parecido idóneo; b) con lo que no se está de acuerdo; y c) con propuestas creativas de cara al futuro. El apelativo hashtag de esta técnica evaluativa viene por incorporar el hash (almohadilla) a las etiquetas (tag): asíSí, asíNo y ySi…
Esta técnica aporta un feed-back inmediato e incorporar las propuestas, en su caso (lo que le confiere la propiedad feedforward), también puede diferirse el resultado de la evaluación; de este modo cabe el poso de lo vivido, dando lugar a la reflexión, cuestión importante cuando se trata de evaluar un proceso de cierta relevancia.
Y una vez explicada la original técnica de evaluación, a continuación os muestro una serie de tuits (con sus correspondientes hashtag) sobre la reacción de los miembros del tribunal y los compañeros durante las exposiciones de los grupos de trabajo:
[su_carousel source=»media: 4717,4718,4714″ height=»280″ items=»1″ title=»no»]
Y todos los tuit contenían el hastag creado para la asignatura #moip, que llegó a ser Trending Topic en Sevilla:
Conclusión:
Para mí como profesional: Una experiencia muy enriquecedora ver tantos proyectos interesantes, corazones palpitando, aprendizaje, ilusión y ganas de trabajar. Un impulso de energía para seguir trabajando y apostando por una pedagogía de calidad.
Para los estudiantes: poned alma, creed en vosotros, y tened constancia:
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=CfEOwQnd-OM]
Y recuerda :
Se aprende en GERUNDIO,
se aprende HACIENDO
Cita textual del gran @MMontiel89


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