Autor: Fernando Valenzuela Illana

  • Certificados de profesionalidad privados presenciales: Guia de supervivencia para entidades de formación

    Certificados de profesionalidad privados presenciales: Guia de supervivencia para entidades de formación

    En Andalucía, la Orden de 29 de julio de 2016 publicada el 3 de agosto, supone el pistoletazo de salida para la impartición de acciones formativas conducentes a la obtención de certificados de profesionalidad no financiados con fondos de FPE (en adelante, certificados de profesionalidad privados, para abreviar).

    A continuación, pretendo dar algunas claves que debes tener en cuenta para ponerlos en marcha. Comencemos:

    Por supuesto, no hace falta decir que tu centro de formación debe estar debidamente acreditado y cumplir con las especificaciones técnicas, arquitectónicas y de equipamiento que marca el real decreto regulador de la cualificación profesional a impartir (Consulta todo el catálogo actualizado de las cualificaciones agrupados por las familias profesionales en la web del SEPE)

    Normativa

    Dando por sentado que ya cuentas con unas instalaciones debidamente acreditadas, lo primero que debes tener claro si vas a navegar tu barco por las agitadas aguas de la puesta en marcha de certificados de profesionalidad privados, es el entramado normativo regulador:

    • Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre, por la que se desarrolla el Real Decreto 34/2008, de 18 de enero, en la que además de sentar las bases de las condiciones relativas a la impartición de la formación referida a los certificados de profesionalidad en la modalidad de teleformación, se desarrollan diferentes aspectos importantes que debes tener en cuenta, entre otros:

    [su_tabs vertical=»yes»][su_tab title=»Evaluación del aprendizaje»]La evaluación de la formación de las acciones formativas conducentes a la obtención de un certificado de profesionalidad:

    • Habrá de ser sistémica y continua para cada módulo formativo y, en su caso, para cada unidad formativa, utilizando diferente instrumentos de evaluación.
    • El alumno deberá pasar un examen teórico – práctico al finalizar cada módulo formativo relacionado con las capacidades, criterios de evaluación y contenidos asociados a dicho módulo.
    • Para poder presentarse a la prueba de evaluación final de un módulo, el alumno deberán justificar una asistencia de al menos el 75 por ciento de la horas totales del mismo.
    • Sistema de calificación: «Apto» (Suficiente): si la puntuación final del módulo es de 5 a 6,9. «Apto» (Notable): si la puntuación final es de 7 a 8,9. «Apto» (Sobresaliente): si la puntuación final es de 9 a 10.
    • Documentación del proceso de evaluación: Informe de evaluación individualizado para cada alumno, acta de evaluación

    [/su_tab] [su_tab title=»La acreditación de los formadores»]

    El formador, deberá demostrar competencia docente y experiencia profesional:

    • Para demostrar la competencia docente: las más comunes, estar en posesión de los certificados de profesionalidad de Formador Ocupacional, Docencia de la Formación para el Empleo o CAP.
    • Para demostrar la experiencia profesional en el ejercicio dela ocupación para la que se pretende impartir formación:
      • Para trabajadores asalariados: Certificación de la Tesorería General de la Seguridad Social, contrato de trabajo o certificación de la empresa donde hayan adquirido la experiencia laboral, en la que conste específicamente la duración de los periodos de prestación del contrato, la actividad desarrollada y el intervalo de tiempo en el que se ha realizado dicha actividad.
      • Para trabajadores autónomos: Certificación de la Tesorería General de la Seguridad Social y certificado que incluya descripción de la actividad desarrollada e intervalo de tiempo en el que se ha realizado la misma.
      • Para trabajadores voluntarios: Certificación de la organización o empresa donde se haya prestado la asistencia en la que consten, específicamente, las actividades y funciones realizadas, el año en el que se han realizado y el número total de horas dedicadas a las mismas.

    [/su_tab][/su_tabs]

    [wc_box color=»primary» text_align=»left» margin_top=»» margin_bottom=»» class=»»]

    Para tener una visión global de la normativa relativa los certificados de profesionalidad te recomiendo que le eches un ojo al post de Nuria Vallejo donde realiza un estupendo recopilatorio con diferentes post que desgranan la normativa que afecta a los certificados de profesionalidad.

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    Diario de Guerra

    Batalla 1 – “vini vidi vinci”

    Ha llegado el día en el que toca sentarse frente al PC. Abres GEFOC y “voilà”. Uno que llevaba desde 2011 sin entrar en la aplicación, se encuentra con un diseño renovado, más limpio y práctico, muy alejado del antiguo donde el sistema era feo hasta decir basta.

    Introduces datos de acceso del centro (usuario y contraseña) y ya estás dentro.

    Como únicas opciones sólo podrás realizar la acción “Nueva solicitud”. Seleccionas la opción “Autorización de acciones formativas conducentes a certificados de profesionalidad no financiadas con fondos FPE” y haces clic en aceptar.

    Es importante no perder de vista que desde el momento que inicias una solicitud, el sistema te dejará mantenerla guardada como “borrador” o “solicitud pendiente de presentación” durante dos meses como máximo. Si en el transcurso de dos meses no has hecho clic en el botón de “presentar solicitud”, la misma quedará cancelada y por tanto deberás introducir todos los datos relativos a la solicitud de nuevo.

    A continuación deberás introducir todos los datos en las diferentes pestañas para solicitar la autorización de impartición del certificado de profesionalidad de forma privada (solicitud que habrás de presentar como mínimo 30 días antes del inicio de la acción formativa):

    • Pestaña 1. Datos relativos a la entidad: NIF/ CIF, razón social y datos de la persona representante.
    • Pestaña 2. Dirección de notificación (calle, municipio, provincia, código postal, etc.)
    • Pestaña 3. Acción formativa:
      • Especialidad: encontraras un desplegable donde deberán aparecer las diferentes especialidades acreditadas por el centro.
      • Nombre de la acción formativa.
      • Fecha de inicio.
      • Fecha de fin.
      • Nº de alumnos.
      • Horario: día completo, mañana o tarde.
      • Real decreto regulador de la acción formativa, nº de BOE y fecha de publicación de la acción formativa.
      • Fuentes de financiación para la puesta en marcha de la acción formativa (fondos públicos, centro/entidad o matrícula participantes).
      • Organización y gestión (Recursos humanos, recursos materiales, selección alumnado, prescripción de personas formadoras.
    • Pestaña 4. Dedicada única y exclusivamente al envío de documentos, por si tienes que adjuntar alguno.
    • Pestaña 5. Declaraciones y autorizaciones.

    Una vez cumplimentados todos los campos de las diferentes pestañas, haces clic en “guardar” y listo. Yo tienes confeccionada la solicitud, lista para revisar y cuando consideres que está todo “ok”, pulsas en “presentar solicitud”. El sistema te mostrará cómo queda la confección del impreso en .PDF a modo de borrador, para que puedas revisarla nuevamente antes de “confirmar presentación”. Una vez hagas clic sobre el botón de “confirmar”, ya no hay marcha atrás, la solicitud ha sido presentada.

    Primera batalla y victoria fácil, aunque no debes perder de vista que de vez en cuando los informáticos están tocando las tripas de la aplicación, por lo que puede ser que el día que tenías previsto trabajar con la herramienta, esta esté fuera de juego…

    Segunda batalla – Ahora sí, la cosa comienza a ponerse seria

    Una vez has presentado tu solicitud a través de GEFOC, el sistema no envía alerta alguna a ningún técnico de tu delegación de empleo para informarle de que has solicitado una autorización de impartición de certificados de profesionalidad presenciales por la vía privada, por lo que para agilizar el proceso lo más recomendable es que te des una vueltecita por la delegación de empleo de tu provincia para “dar el aviso” o contactar con el servicio de FPE de tu delegación para informarles de que tu centro ha iniciado el procedimiento administrativo de solicitud de autorización de impartición, solo así el proceso se acelerará.

    Importante

    Ten en cuenta que la normativa concede a la administración un plazo de hasta tres meses para resolver tu solicitud.

    Ya tienes la resolución de autorización en tu poder y tardas 0,2 en escanearla para tenerla en formato digital y guardarla cual tesoro más preciado en un nuevo y flamante “AZ”.

    Ahora el trabajo se centrará en:

    • Captar alumnos.
    • Encontrar el/a formador/a más adecuada.
    • Preparar toda la documentación para la solicitud de autorización de inicio, la cual debe presentarla, como mínimo, cinco días antes del inicio previsto de la acción formativa.

    Si bien es cierto que con anterioridad a la publicación de la Orden ESS/1897/2013, de 10 de octubre, el sistema andaluz era bastante flexible a la hora de aceptar a los formadores que las entidades proponían para impartir los cursos, ahora la normativa debe cumplirse escrupulosamente tal cual establece en su artículo 29 y donde se especifica la documentación que deberá aportar el formador para que sea aprobado por empleo para impartir el curso. Como verás, se elimina la subjetividad en este asunto y si el/a formador/a no cuenta con una acreditación profesional claramente demostrable con la vida laboral, contratos o certificados de empresa, no podrás darlo de alta como docente.

    Bien, ya cuentas con un/a formador/a que reúne  todos los requisitos exigidos en el certificado de profesionalidad. Sabes que la siguiente tarea administrativa que tienes por delante (damos por sentado que incluso ya tienes un número mínimo de alumnos para poner en marcha la acción formativa), es la de solicitar la autorización de inicio, la cual has de solicitar, al menos, cinco días antes de la fecha prevista de inicio.

    Ilusionado, te diriges a GEFOC y… “OH MY GOD!” GEFOC no está preparado para continuar con las tareas administrativas.

    Así que no te quedará otra que dirigirte al servicio de FPE de tu delegación para solicitarles ayuda sobre cómo continuar el trabajo.

    Con GEFOC aún en proceso de desarrollo, lo más normal es que te toque cumplimentar cada uno de los impresos “a mano” y presentarlos en formato papel (previa autorización del servicio FPE de tu delegación, claro está). A continuación tienes todos los anexos que deberás cumplimentar:

    Por supuesto, en cuanto GEFOC quede habilitado, deberás volver a cumplimentar toda esa documentación a través de la herramienta, pero como te digo, mientras los informáticos terminan de habilitarla, no te quedará más remedio que “picar piedra”.

    Como puedes ver, se trata de un proceso que puede resultar un tanto confuso y tedioso al no contar con la herramienta de gestión totalmente operativa, pero  seguro que puedes contar con la ayuda y el apoyo de los técnicos de los servicios de Formación para el Empleo, los cuales, como en mi caso, estarán siempre acompañándote para ayudarte a resolver tus dudas y allanarte el camino hacia la victoria.

    La batalla final tendrá lugar una vez comiencen a impartirse los cursos que tu centro tiene previstos y es que esta nueva vía de impartición de certificados de profesionalidad es tan reciente que ahora más que nunca se puede decir aquello de que “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

    Y tú, ¿has puesto en marcha algún certificado de profesionalidad privado en modalidad presencial? ¡Nos encantaría conocer tu experiencia!

  • Guía de eLearning para runners Parte I: primeros pasos.

    Guía de eLearning para runners Parte I: primeros pasos.

    “Al principio es difícil de entender que el objetivo no es vencer al resto de corredores. Con el tiempo aprendes que la lucha es contra la pequeña voz en tu interior que quiere hacerte abandonar”

    Sí, salir a correr (o practicar running, como lo llaman ahora) está muy de moda, sobre todo entre los que pasamos la barrera de la treintena, curioso.

    ¿Running?, ¿eLearning?… Pensarás que a estos chicos de «Ojú» se les está escapando de las manos el tema….

    Nada más lejos. El running y el eLearning, aunque no lo creas, guardan interesantes similitudes que pueden ser de ayuda a la hora de “enfrentarnos” a cualquier actividad formativa.

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    ¡IMPORTANTE!

    Antes de entrar en materia es FUNDAMENTAL que te familiarices con una serie de conceptos para entender la analogía running – eLearning:

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    • Calentamiento: repaso de contenidos didácticos ya estudiados, lectura y participación en los foros de opinión y debate, planteamiento / resolución de dudas, etc.
    • Entrenamiento: horas dedicadas al estudio y aprendizaje.
    • Correr: estudio de materiales didácticos.
    • Gimnasio – fitness: enriquecimiento del aprendizaje a través de las herramientas de comunicación y trabajo telemáticas (foros, chats, videoconferencias, zonas de trabajo colaborativo, etc.).
    • Fondo y ritmo: Mejora tu proceso de aprendizaje más allá del Entorno Virtual de Aprendizaje. Busca y amplía información, cura contenidos, participa en redes sociales, busca y ve cine o documentales sobre la materia objeto de estudio, escucha podcast especializados, videocharlas, etc.
    • Carrera popular 5-10Km: cursos inferiores a 100 horas.
    • Carrera de media distancia 21 Km (Media Maratón):  cursos de entre 100 y 300 horas.
    • Carrera de larga distancia 42 Km (Maratón): cursos entre 300 – 500 horas.
    • Ultra: cursos de más de 500 horas.
    • Objetivos: aquellas metas que el alumno desea conseguir durante y al finalizar su participación en un proceso de aprendizaje.
    • Runners / corredores: alumnos, compañeros de formación.
    • Prueba de esfuerzo / estudio de la pisada: todos aquellos aspectos que conforman la acción formativa, como los objetivos de aprendizaje, modalidad, metodología, sistema de evaluación, calendarización, equipo docente, requerimmientos técnicos etc., y que vienen recogidos en la “Guía Didáctica” del curso o “Guía del Alumno”.
    • Lesiones: todos aquellos motivos que pueden llevarte a abandonar el curso (soledad, mala planificación, desconocimiento de los aspectos didácticos, etc.)
    • Equipo/Ropa técnica: Instrumentos, utensilios o equipos informáticos necesarios para el correcto desarrollo y seguimiento de la acción formativa.
    • Finisher: alumno que ha conseguido terminar o superar el curso.

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    Es importante que dediques unos segundos más a releer de nuevo los términos propuestos. Da otra vueltecita por ellos, ¡ánimo!

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    ¿Ya? Pues vamos a equiparnos bien, que esto empieza:

    Antes de lanzarte a competir en una “carrera”, es muy importante contar con una preparación previa y específica, donde la constancia será la clave para alcanzar tus “objetivos”, después de todo no es lo mismo prepararse para afrontar una «carrera popular» que una de larga distancia como puede ser la «maratón».

    1.La Prueba de esfuerzo

    Independientemente de la distancia, siempre es bueno realizar un chequeo previo  para garantizar un correcto desarrollo de los “entrenamientos” y afrontar la “carrera” con plenas garantías. Esto es lo que en el argot deportivo se conoce como “prueba de esfuerzo” y el “estudio de la pisada”, ambos fundamentales para evitar “lesiones” que te impiden alcanzar tus objetivos.

    La Guía didáctica del curso será una herramienta indispensable que te facilitará toda la información necesaria para realizar este chequeo previo:

    • Objetivos de Aprendizaje
    • Metodología
    • Contenidos
    • Sistema de evaluación
    • Temporalización/calendarización
    • Equipo profesional al frente de la acción formativa
    • Tutorías
    • Material técnico necesario para el correcto seguimiento del curso

    Tras una lectura sosegada de la guía tendrás una primera aproximación acerca del reto que tienes por delante y te permitirá dar respuesta a preguntas clave tales como:

    • ¿Tengo tiempo para entrenar lo suficiente?
    • ¿La metodología de aprendizaje será un “handicap” o una oportunidad?
    • ¿Los contenidos propuestos cumplen mis expectativas y satisfacerán mis “objetivos”?
    • ¿Cuento con el “equipo técnico” necesario para poder realizar los “entrenamientos”?

    2. La Planificación

    Todo buen «runner» tiene unos objetivos, pero hay uno en el que a buen seguro todos coinciden y es en ser “finisher” de la “carrera”. Para ello es imprescindible realizar una buena planificación trazando el mejor “plan de entrenamiento” posible, el cual, una vez elaborado, es fundamental que cumplas con rigurosa constancia:

    • ¿Cuántos días vas a salir a “correr”/ «entrenar” a la semana?
    • ¿En qué momento del día lo harás?

    Un buen “plan de entrenamiento” no debe centrarse sólo en “correr”, ya que te llevaría irremediablemente a sufrir “lesiones” que te impedirán alcanzar tus “objetivos” y, sobre todo, ser un “finisher”. Por ello es importante establecer un «plan de entrenamiento» variado, por ejemplo:

    • Lunes: calentamiento + correr
    • Martes: calentamiento + Gimnasio – Fitness
    • Miércoles: Calentamiento + Correr
    • Jueves: Calentamiento + Gimnasio – Fitness
    • Viernes: Calentamiento + correr
    • Sábado: Descanso
    • Domingo: Descanso

    En la próxima entrega profundizaremos en el plan de entrenamiento y cómo debe ser el día a día de un buen “runner-eLearning”.

    ¿Te animas a hacer unos kilómetros con nosotros? Queremos conocer cuáles son los objetivos que te llevan a inscribirte en una “carrera” y cómo elaboras tu “plan de entrenamiento” o si has sufrido muchas “lesiones” y cómo las has afrontado.

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  • La Formación para el Empleo se privatiza

    La Formación para el Empleo se privatiza

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    Sí, probablemente esa habrá sido tu reacción solo con leer el título. Pero… ¿realmente se está produciendo un lento y gradual proceso de privatización del sistema de formación para el empleo?

    No hay duda de que la posibilidad con la que cuentan ahora los centros acreditados para impartir certificados de profesionalidad de forma privada (bajo modalidad eLearning y/o presencial) supone un soplo de aire fresco para las entidades acreditadas del sector.

    Sin embargo, existen no pocas voces que consideran esta alternativa como un primer paso hacia la privatización del sistema, cuya consecuencia más inmediata es que solo aquellos que dispongan de recursos económicos suficientes podrán acceder a la obtención de un certificado de profesionalidad y, por tanto, contar con mayores oportunidades de empleo (en teoría).

    Visto así, no les falta razón. Basta con ver la última convocatoria de subvenciones de nuestra comunidad (Andalucía) para la realización de acciones formativas para desempleados (y la de ocupados, que aún está por salir), la cual pone al servicio de las entidades una dotación económica claramente inferior con respecto a las que le preceden.

    subvenciones-fpe-andalucia-2010-2016-def

    Si nos fijamos en las cifras generales de paro en España y Andalucía de 2010 a 2015, vemos unos datos de empleo catastróficos, donde los desempleados,  además de no poder acceder a un empleo, tampoco han podido formarse a través del sistema formativo del ámbito laboral, y es que las convocatorias de formación para desempleados en nuestra comunidad se quedaron en el dique seco desde el año 2011 (tal y como has visto en la imagen anterior). Y es que resulta paradójico observar como a medida que el desempleo crecía (tanto a nivel estatal como autonómico –Andalucía-) se reducían los presupuestos dirigidos a financiar el sistema de formación para el empleo.

    Fuente: Instituto Nacional de Estadística – Instituto de Estadística de Andalucía

    presupuestos-estatales-fpe-2010-2015

    ¿Qué conclusiones podemos extraer de todo esto?

    1. Estamos muy jodidos desde el punto de vista económico y, por ende, social (del político, ya, ni hablamos).
    2. Necesitamos tener claro cuáles deben ser los motores que impulsen nuestro sistema productivo.
    3. Formar, formar y formar, y volver a formar. Pero no de cualquier manera y mucho menos de la forma en que se venía haciendo, (hasta hace bien poquito aún podían encontrarse cursos para desempleados relacionados con sectores totalmente hundidos).

    A tenor de los datos expuestos, podríamos pensar que la tendencia es la de ofertar de manera privada los planes formativos del sistema, quedando la administración como un mero regulador del mismo y garante de que los actores implicados cumplen con las reglas del juego establecidas (que no es poco).

    El claro descenso de los presupuestos dirigidos a financiar los programas públicos de formación para trabajadores (ocupados y, sobre todo, desempleados) que desde 2010 se viene produciendo, es acompañado de la posibilidad de impartir programas formativos conducentes a la obtención de un Certificado de Profesionalidad de manera privada.

    Puntos de vista: alumnos y centros

    • Aquellos que se oponen a cualquier tipo de “privatización” o liberalización del sector de la formación, ya que entienden que buena parte de la población, sobre todo la más golpeada por la crisis, tendrá pocas oportunidades para recualificarse al no poder hacer frente al coste de una matrícula de un certificado de profesionalidad, por lo que difícilmente podrá revertir su situación.
    • Empresas y empresarios del sector que ven un “poco” de luz al final del túnel. No sólo se han reactivado las convocatorias, sino que además tienen ante sí un nuevo abanico de opciones en las que trabajar y que pueden ayudar al sector a levantar cabeza.

    Como siempre, las cosas no tienen por qué ser blancas o negras, siempre hay muchos matices.

    Realmente, si un centro de formación acreditado decide solicitar a la administración la autorización para impartir un certificado de profesionalidad (total o parcial) de manera privada, pronto se dará cuenta que para rentabilizar el mismo el alumno deberá hacer frente al pago de una matrícula cuyo precio rondará en torno a los 1.500 – 2.000€ y… ¿hay mercado para eso? ¿Existe demanda? ¿De verdad muchas personas están dispuestas –y que puedan, ojo-, pagar esos precios por un Certificado de Profesionalidad?

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    Sobre ello nos adelantaba algo Marcelino Martel en este post al hablar de la “formación de pago”, donde señala que «Se comienza a ver ofertas de Certificados de Profesionalidad y cursos específicos de pago. Pero es algo que no termina de cuajar.»

    [/wc_box]

    En el fondo, estoy de acuerdo con Marcelino al respecto, pero creo que se pueden (y deben) explorar caminos en esa dirección.

    Evidentemente, con esos precios a cualquier centro le va a costar dios y ayuda llenar sus aulas (físicas o virtuales). Ello implica que las entidades deberán hacer un importante esfuerzo y lanzarse a la búsqueda de financiación público o privada, (por ejemplo, cajas de ahorros y sus obras sociales, fundaciones, asociaciones empresariales, las propias administraciones, etc.) que permita adecuar los precios de acceso a la formación a la realidad socioeconómica de la población, la cual está, como se dice en mi tierra, “canina” o “tiesa”.

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    Todos ganarían, las entidades de formación, que conseguirían sacar adelante sus programas formativos y los desempleados que podrían optar a una formación de calidad, de forma gratuita o a precios accesibles y además obteniendo una acreditación oficial como es un Certificado de Profesionalidad.

    [/wc_box]

    Lo que si es cierto es que el “pequeño” centro de formación (o academias de barrio, de toda la vida), que en años de bonanza administrativa de concesión de subvenciones a diestro y siniestro, disfrutaba al año de 1 – 2 cursos de FPO con los que salían bien a flote, combinadas con las clases de apoyo, este nuevo modelo se les escapa totalmente, ya que no tienen ni los medios ni los recursos para navegar por estas aguas, solo aptas para grandes buques. No obstante, los pequeños centros  que no han caído en estos duros años se han reconvertido (o especializado) en centros de idiomas, han reforzado su oferta de clases extraescolares o preparación de oposiciones, por lo que hace tiempo que perdieron la esperanza de continuar participando en el sistema.

    centros-de-formacion-fpe-2010-2015

    De todas formas, esto de los centros de formación da para mucho y quizás bien merezca un nuevo post, ¡seguro que saltan chispas!

    Por otra parte, y retomando la línea argumental del post, pienso que más que una estrategia “judeo masónica” por parte de la administración para privatizar la formación y beneficiar a determinados lobbies, se trata más de un intento de liberalizar el sistema, explorar nuevas fórmulas y sacudirse la enorme carga que supone estar obligados a sacar convocatorias de subvenciones para formar a la población activa (ocupada y desempleada) con presupuestos cada vez más raquíticos.

    Por último, os dejo con la infografía completa;

    infografia-privatizacion-fpe

    Recomiendo la lectura de este post de Marcelino Martel allá por el 2014: «Certificados de Profesionalidad de Iniciativa Privada»

    ¿Y tú, piensas que la formación profesional para el empleo está en pleno proceso de privatización?

  • Repensando la Formación Profesional para el ¿Empleo?

    Repensando la Formación Profesional para el ¿Empleo?

    El último post del compañero Daniel Porras (“La revolución del talento: Aprende o échate a un lado”), da para mucho. Pero para mucho, mucho. En él se tratan cuestiones a las que las políticas públicas de empleo y formación deben hacer frente inmediatamente, aunque mucho me temo que ya vamos tarde…

    Sé que no gusta, pero es así: la estabilidad laboral, entendida como un cómodo empleo para toda la vida en una misma empresa, es cosa del sXX. y estamos en el sXXI.  Sólo esa afirmación supone un cambio radical que afecta a todos los niveles de nuestra vida y, por consiguiente, a nuestros sistemas de cualificación, tanto al educativo reglado como al ¿no? reglado de formación profesional para el empleo.

    Es vital darle una buena vuelta de tuerca (o dos) al sistema educativo para dejar de fabricar niños en serie, después de todo, la producción en cadena suena al medievo en comparación con la nueva era, la del conocimiento, que además de llegar para quedarse, promete remover todos los cimientos socioeconómicos sobre los que se asentó nuestra vida durante más de un siglo (ahí es nada). Pero no quiero entrar en el sistema educativo reglado y sí centrarme en el sistema de formación profesional para el empleo.

    Creo que se puede afirmar que el sistema de formación profesional para el empleo (el anterior y el nuevo que se puso en marcha con la Ley 30/ 2015) se ha convertido en un sistema “mastodónticamente” burocratizado, lo cual choca de frente y a mil por hora con un mercado laboral que cambia al minuto demandando nuevos perfiles que en la FPE aún no tienen cabida y que además están llamados a tirar del carro económico.

    Me parece excelente el sistema nacional de cualificaciones profesionales, su estructura modular, los certificados de profesionalidad (privados, online, formación de oferta…), la convergencia con el sistema reglado, etc., pero creo que el sistema parece no querer entender la nueva realidad sobre las demandas actuales del mercado, el cual exige poner en marcha procesos formativos de una forma más ágil, menos burocrática y más adaptable a las necesidades de cualificación de los trabajadores.

    La Ley 30/2015, en su artículo 4 establece que: 

    [wc_box color=»inverse» text_align=»left»]

    “El Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a través del Observatorio del Servicio Público de Empleo Estatal, en coordinación y cooperación con las comunidades autónomas en el ejercicio de sus competencias, a través de la Conferencia Sectorial de Empleo y Asuntos Laborales, y de los agentes sociales, a través del Consejo General del Sistema Nacional de Empleo, desarrollará una función permanente de prospección y detección de necesidades formativas del sistema productivo, para proporcionar respuestas efectivas a las necesidades de formación y recualificación del mercado laboral, y para anticiparse a los cambios y responder a la demanda que se pueda producir de mano de obra cualificada, contribuyendo así al desarrollo profesional y personal de los trabajadores y a la competitividad de las empresas”

    [/wc_box]

    Esta prospección y detección de necesidades de formación y recualificación del mercado laboral debe tener como resultado, en teoría, una planificación estratégica plurianual del sistema FPE que deberá articularse de acuerdo a las iniciativas de formación que establece el artículo 8:

    • La formación programada por las empresas (antigua formación de demanda / bonificada).
    • Oferta formativa de las administraciones competentes para trabajadores ocupados y desempleados (lo que antes se denominaba formación de oferta).
    • Otras iniciativas: permisos individuales de formación, la formación en alternancia con el empleo, la formación de los empleados públicos, y la formación no financiada con fondos públicos desarrollada por centros y entidades de iniciativa privada destinada a la obtención de certificados de profesionalidad.

    Iniciativas de formación (a excepción de la formación programada), que deben ajustarse al fichero de especialidades del SEPE, teniendo prioridad aquellas que sean conducentes a la obtención de un certificado de profesionalidad y, se entiende, satisfagan las necesidades de formación detectadas.

    Pero… ¿y qué pasa si las especialidades del SEPE no consiguen satisfacer las necesidades del mercado laboral impidiendo “casar” la oferta y demanda de nuevas ocupaciones, como por ejemplo las surgidas del brutal impacto tecnológico?: ingeniería informática y de software, marketing digital, big data, robótica, 3D, realidad aumentada, programación, ciberseguridad, etc.

    La respuesta, a priori, podría parecer fácil: modificamos el fichero incluyendo nuevas especialidades y listo.

    Pero… ¿Y eso cuánto tiempo lleva?

    El suficiente para que una vez diseñadas, aprobadas e incluidas por la administración competente, ya puedan ser consideradas como obsoletas o desactualizadas.

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    En Andalucía, el procedimiento administrativo para incluir nuevas especialidades formativas en el fichero funciona así.

    [/wc_box]

    Quizás, a los pilares (iniciativas de formación) sobre los que se asienta el sistema FPE les falte uno más de refuerzo, más flexible y al servicio de aquellas empresas que demandan profesionales que el mercado laboral no pueda ofrecerles por carecer de la especialización (que no es lo mismo que la cualificación) necesaria para el ejercicio de la ocupación, y esa especialización no se encuentra en el fichero de especialidades de FPE.

    Veremos cómo responde el “nuevo” sistema a todos estos retos, pero mucho me temo que su rigidez y burocratización lo mantendrán lejos de contribuir a la dinamización del mercado laboral y convertirse en el verdadero motor que facilite el tránsito hacia un modelo productivo dinámico y adaptable a los constantes cambios a los que está y estará sometido el mercado de trabajo del siglo XXI.

  • eProductividad eLearning: trabajando en red

    eProductividad eLearning: trabajando en red

    A menudo las TIC son exprimidas hasta el infinito y más allá como receta mágica para “enganchar” a los alumnos de un curso eLearning, sin embargo, nos olvidamos de ellas en los que a buen seguro serán los momentos más importante de cualquier proyecto formativo: las fases de diseño y desarrollo, fases en las que participan (o deberían participar) diferentes profesionales, cada uno especializado en un área de conocimiento o trabajo concreto.

    ¿Sabes cuáles son estos perfiles?

    [wc_toggle title=»Product Manager o coordinador»]

    Se trata del responsable último del proyecto, por lo que debe coordinar el trabajo de todos los profesionales que forman parte del equipo de diseño, desarrollo y ejecución de una acción formativa eLearning.

    [/wc_toggle]

    [wc_toggle title=»Experto en contenidos o desarrollador de contenidos»]

    Es el especialista que cuenta con la trayectoria profesional y/o conocimientos técnicos necesarios para desarrollar los contenidos del curso de acuerdo a unos objetivos formativos.

    [/wc_toggle]

    [wc_toggle title=»Pedagogo o experto metodológico»]

    Será el encargado de dotar de un carácter didáctico a los contenidos elaborados por el experto en contenidos, por lo que ambos deberán trabajar en estrecha colaboración. ¡Ojo!, puede darse la circunstancia de que el experto en metodología coincida en el experto de contenidos.

    [/wc_toggle]

    [wc_toggle title=»Diseñador multimedia»]

    Será el profesional que le dará un plus de interactividad al curso eLearning aportando el diseño multimedia del curso: imágenes, audios, animaciones, videos, simulaciones, etc.

    [/wc_toggle]

    [wc_toggle title=»Programador»]

    Responsable de la aplicación telemática donde se desarrollará la acción formativa eLearning. Además, suele ejercer las tareas de administración y soporte del entorno durante el proceso formativo.

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    [wc_toggle title=»Tutor»]

    Será el encargado de la impartición de la acción formativa, es decir, de orientar y acompañar a los alumnos durante su proceso de aprendizaje. Esta figura suele coincidir con el experto de contenidos.

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    [wc_toggle title=»Gestor de Formación»]

    Profesional que asumirá las funciones más administrativas y burocráticas (aunque no por ello menos importantes) de la acción formativa, tales como, captación, selección y matriculación de alumnos, documentación, seguimiento, etc.

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    Pero no nos engañemos, contar con un equipo de esa envergadura para desarrollar un buen proyecto eLearning implica contar con unos recursos económicos con los que por desgracia no suelen disponer los departamentos de formación, de recursos humanos o las empresas y entidades de formación, por lo que la calidad de las acciones formativas eLearning suele ser… ejem, un repositorio de documentos en pdf o un paquete SCORM medianamente bien estructurado, con unos cuantos enlaces web relacionados con videos o audios… Lo que yo llamo un “LCeLearning” (Low Cost eLearning)

    Hace unos meses, de rebote, me topé con esta ponencia de Laura Ribas donde cuenta su experiencia acerca de trabajar con un equipo virtual (incluso su proyecto empresarial funciona así, totalmente en red, 100% online). Y no hablo de trabajar con robots, me refiero a trabajar con personas de carne y hueso, cada uno en un punto geográfico distinto, a través de la red y en equipo, sí, eso tan manido pero que hoy gracias a la red de redes, adquiere una dimensión brutal.

    Las posibilidades que brindan las TIC, también en el terreno de diseño y desarrollo de un curso eLearning, son infinitas: desde la posibilidad de formar un equipo multidisciplinar de cualquier parte del mundo, trabajar estableciendo colaboraciones con freelances independientes, utilizar las redes sociales como LinkedIn para captar el talento… y todo ello a unos costes irrisorios si los comparamos con el sistema de trabajo tradicional de todos en la misma oficina física.

    – Pero… ¿cómo trabajar en equipo a través de la red?

    – ¡Ah!, ¡sí! ¡a través del correo electrónico!

    Sin duda, el correo electrónico es una interesante e indispensable herramienta para trabajar en red, ya que, entre otras cosas, te permitirá enviar un mismo mensaje, con archivos adjuntos incluído, a todos los miembros del equipo de trabajo, pero… Trabajar en equipo y en red es dar un paso más, el trabajo 2.0 es COLABORAR con mayúsculas.

    – ¡Uf! ¡Necesitaré un software carísimo para eso!

    Nada más lejos. Google te lo sirve en bandeja y gratis. ¿Qué te ofrece?

    Logo Google DriveGoogle Drive

      • 15GB de espacio de almacenamiento gratuito para que puedas guardar cualquier tipo de archivo y acceder a los mismos desde cualquier dispositivo (smartphone, tablet y ordenador).
      • Compartir con los miembros de tu equipo de trabajo todos los archivos que quieras además de trabajar en ellos (en línea, directamente en drive y en tiempo real), sin necesidad de enviar archivos adjuntos por correo electrónico constantemente. Una vez finalizado el documento de trabajo, puedes descargarlo en tu pc en una gran variedad de formatos: .doc, .odt, .pdf, .txt, .epub, etc.

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    Google Drive será la suite ofimática de tu equipo de trabajo, ya que en ella podrán compartir y trabajar documentos online incluso hasta de forma simultánea: documentos, hojas de cálculo, presentaciones, formularios, dibujos, etc.

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    Puedes conocer todas las funcionalidades que te ofrece Google Drive aquí y si no te queda claro, te dejo esta breve presentación que te da el propio Google.Por supuesto, si 15GB te resultan insuficientes, siempre podrás ampliar la capacidad, eso sí, tendrás que pasar por caja…

    Google Calendar

    • Google Calendar: se trata de una agenda y calendario electrónico que permitirán tener sincronizado a todo el equipo de trabajo en tiempo real: consultar el planning de trabajo, fechas de entregas, eventos, así como cualquier notificación que se desee realizar. Por supuesto, cualquier miembro del equipo de trabajo con acceso al calendario puede introducir en el mismo eventos, notificaciones, avisos, etc. Se pueden crear tantos calendarios necesite el equipo de trabajo y todo desde una misma aplicación.

    googlehangouts

    • Google Hangout: trabajar en red ya no es excusa para reunir a todos los miembros del equipo de trabajo para, por ejemplo, realizar reuniones de coordinación, seguimiento, etc. Google te lo pone a huevo con su herramienta Hangouts para celebrar videoconferencias con un montón de posibilidades: imagen y audio en tiempo real de hasta un máximo de 10 personas, posibilidad de compartir escritorio, pizarras interactivas, chatear, etc.Y por si fuera poco, puedes grabar la sesión en un canal privado de youtube accesible y disponible en cualquier momento por los miembros del equipo, “casi ná”.

    Para saber más, aquí tienes un buen videotutorial de Jorge Morales sobre Google Hangout, paso a paso.

     

    GoogSitesFeat

    Y si todo esto te sabe a poco, puedes utilizar Google Sites, una sencilla aplicación, también gratuita, con la que puedes crear un sitio web o una intranet de una forma tan sencilla como editar un documento y desde la que aglutinar todas las herramientas anteriormente comentadas en un único portal, facilitando así su acceso al equipo de trabajo. Suena, bien, ¿eh?

    Y tú, ¿has participado en alguna experiencia de trabajo colaborativa 100% online? Nos encantaría conocer tus experiencias, cómo te ha ido, qué herramientas has utilizado…

  • Docente, la Red está infoxicada, desinfoxícala.

    Docente, la Red está infoxicada, desinfoxícala.

    En el mundo del marketing 2.0 existe un perfil profesional para nada demodé: el content curator, dicho en castellano clásico: curador de contenidos.

    Seguro que te suena el tema, de lo contrario ya estás tardando en pasar por este post que sobre la materia publicó Edu Vázquez en esta “ojúcasa”  allá por el 2012 (ahí es nada) y que me parece interesante rescatar para realizar una humilde y respetuosa curación de su contenido orientándolo al área de la formación y, especialmente, de la docencia.

    En el citado artículo se define al curador de contenidos como “…un Intermediario crítico del conocimiento que busca, agrupa y comparte de forma continua lo más relevante en su ámbito de especialización (separa el grano de la paja) ”

    Desde un punto de vista estrictamente formativo, podemos concluir que el proceso de curar contenidos lo llevamos haciendo toda la vida, sólo que no le habíamos puesto nombre y apellidos. ¿A caso un/a docente, formador/a, tutor/a,… no es (o debería serlo) un intermediario crítico del conocimiento que busca información constante para preparar las clases, contenidos, materiales didácticos, recursos, etc., con el objetivo de compartirlos entre el alumnado para facilitar su proceso de aprendizaje?

    No hace mucho que para preparar contenidos y materiales didácticos recurríamos exclusivamente al material bibliográfico tradicional, sí, los libros o manuales en formato papel de toda la vida o algún documental de TV (esto ya era una innovación)  y  aunque aún continúan siendo materiales de indudable valor pedagógico, no podrás negar que hoy el primer sitio al que acudes para buscar información, materiales y recursos es al vasto océano de Internet  y como en el océano, pues hay de todo… hasta basura, por desgracia.

    Por este motivo, en formación, es el/a formador/a, tutor/a él/a encargado/a de enfrentarse a la titánica tarea de buscar, filtrar, seleccionar y reeditar la información, labor que conocemos como proceso de curación de contenidos y como todo proceso, debe ser sistematizado.

    Aunque existe una gran variedad de teorías y procedimientos acerca de la mejor forma de realizar la curación de contenidos, me parece muy interesante la propuesta realizada por Javier Guallar y Javier Leiva Aguilera en su libro “El Content Curator”, quienes dividen el proceso en cuatro “sencillas” fases:

    Fase 1: Buscar la información. ¿Dónde?

    Imagen 1

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    [wc_tab title=»En Google»]

    Aunque existen otros buscadores, Google fue, es y seguirá siendo el rey, por lo que es importante aprender a utilizarlo de una forma eficiente. El propio Google nos da las claves para ello: todos los trucos para buscar en Google.

    Te recomiendo utilizar el sistema de alertas de Google: Google Alert, con el que podrás monitorizar, en tiempo real, qué se está publicando en la red en torno a una temática concreta. Basta con acceder a la aplicación y crear la alerta, a partir de ese momento recibirás en tu bandeja de entrada de correo todo lo que sobre ello se publique. Es muy sencilla de utilizar, pero te dejo este completo tutorial de Nerea Nieto para ComputerHoy para que puedas familiarizarte cómodamente  con la herramienta.

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    [wc_tab title=»En las Redes Sociales»]

    Aunque no lo creas, los medios sociales constituyen otra fuente inagotable de información. En la gran mayoría de redes se utilizan los «hashtag» como método para aglutinar la información en torno a temáticas concretas que crean los propios usuarios (Sí, el símbolo “#” seguido de una o más palabras) y que nos facilitan mucho la tarea a la hora de buscar contenido relevante en torno a una temática determinada.

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    Fase 2: Seleccionar/filtrar  la información. ¿Cómo?

    Imagen 2

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    [wc_tab title=»En Google»]

    Ya sea a partir de las diferentes búsquedas que hagas en la red a través del buscador o bien a través del sistema de alertas de Google Alert, encontrarás infinidad de webs o blogs que a buen seguro desearás “seguir” de forma regular. Así, cada vez que haya una actualización en ellas (por ejemplo, que publiquen nuevos post o noticias), podrás consultarlas desde una misma herramienta sin necesidad de tener que pasar diariamente por cada web o blog (lo que te haría perder un tiempo muy valioso). Para ello, puedes utilizar un lector RSS que te permitirá tener centralizada y actualizada toda la información de los sitios webs que consideres aporten, de forma habitual, contenidos relevantes sobre tus áreas de especialización o interés.  Yo utilizo feedly, también una herramienta gratuita de Google muy fácil de utilizar, pero por si acaso, aquí tienes un buen videotutorial de educatutos que te ayudará a dominarla.

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    [wc_tab title=»En las Redes Sociales»]

    Utilizando «hashtags» encontrarás un buen puñado de cuentas a las que seguir. Sin embargo, en redes como Twitter, el timeline es asombrosamente rápido, por lo que es imprescindible crear listas temáticas que aglutinen a usuarios que sigas y publiquen contenidos sobre una o varias categorías para perderte lo menos posible. En redes como LinkedIn o Facebook es fundamental identificar y seguir grupos relevantes.

    Para seleccionar o filtrar la información en redes sociales, también es interesante utilizar alguna de las muchas herramientas que existen, lo que sin duda te facilitará el trabajo. La más popular es hootsuite. Desde ella puedes monitorizar hashtag, listas…

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    Fase 3: Poner en valor los contenidos.

    Imagen 3

    Probablemente la fase más apasionante y quizás la más complicada y creativa. Ahora se trata de caracterizar tus propios materiales, contenidos o recursos  partir de la avalancha de información que sobre un tema determinado manejas. Se trata de darle tu toque personal y añadir valor a los contenidos, no más ruido.

    En esta fase entran en juego tu creatividad y habilidad para desenvolverte con diferentes herramientas para desarrollar infografías, presentaciones innovadoras, video tutoriales, animaciones, ilustraciones, etc.

    Algunas herramientas para profanos:

    Fase 4: Difusión del contenido al público objetivo.

    Imagen 4

    Es decir, a tus alumnos. Por supuesto, la difusión del contenido curado va a depender, en buena medida, de la modalidad de impartición de la acción formativa, ya que no es lo mismo hacerlo de forma física en el aula que de forma telemática a través de un entorno virtual de aprendizaje, por lo que es vital conocer  bien las características de la modalidad formativa de la acción formativa, así como el perfil de tus alumnos para garantizar una correcta difusión de los contenidos.

    En definitiva, la curación de contenidos debe ser una función que el docente ha de asumir como propia, por lo que entre sus competencias debemos incluir:

    • La capacidad para gestionar grandes volúmenes de información, siendo capaz de identificar contenidos y recursos verdaderamente valiosos, fiables y actualizados.
    • Contar con habilidades de comunicación propias de la formación presencial y online para transmitir la información.
    • Tener las competencias digitales básicas para desenvolverse en el mundo 2.0.

    Pero ahí no queda todo. Si nosotros, como docentes, tomamos la red como principal fuente de información y recursos, también lo hacen nuestros  alumnos, por lo que es imprescindible enseñarles a ser curadores de contenidos, y es que incluso, de una forma consciente o inconsciente, van a tener que curar contenido a lo largo de toda su vida profesional, después de todo, nos encontramos en la era de la información y la gestión del conocimiento, así que manos a la obra y… ¡a curar contenidos!

    imagen de cabecera extraída de: pixabay.com
  • Innovación docente en Formación Profesional para el Empleo, ¿es posible?

    Innovación docente en Formación Profesional para el Empleo, ¿es posible?

    Hace ya algún tiempo que Celia Ruiz Flores publicó en su blog un artículo en el que reflexionaba sobre el motivo por el que los docentes de Formación Profesional para el Empleo, a diferencia de sus homólogos del sistema educativo, no apuestan por introducir técnicas y metodologías innovadoras en las acciones formativas que imparten, y los que sí lo hacen no suelen compartir sus experiencias y resultados.

    Con gran acierto, Celia expone diferentes motivos que provocan esta situación. Algunos de ellos:

    [su_note note_color=»#16a085″ text_color=»#fefee3″]

    • Ausencia de oferta formativa especializada sobre innovación metodológica.
    • Escasa competencia digital docente.
    • La discontinuidad profesional del formador.
    • Inexistencia de redes o comunidades de aprendizaje y colaboración entre docentes de FPE.
    • Nula incentivación desde la propia administración que fomente la implementación de nuevas metodologías en la FPE y que con bastante frecuencia suele confundir con llenar las aulas de ordenadores y pizarras virtuales.

    [/su_note]

    Resulta evidente que los profesionales de la docencia de la FPE presentan unas particularidades que los diferencian de los docentes de la formación reglada, pero no me cabe la menor duda de que en el terreno de la innovación didáctica podemos (y debemos) aprender mucho.

    Hay que tener claro que no existen metodologías buenas o malas, por lo que la selección de las mismas dependerá en buena medida del tipo de contenidos a impartir, del perfil del alumnado y sus necesidades o los recursos disponibles. La metodología didáctica constituye un elemento esencial de cualquier programación formativa, no en vano será clave para despertar la motivación del alumno y alcanzar los objetivos de aprendizaje propuestos.

    Como formador, encontrar la llave exacta que abra la puerta de la motivación del alumnado debe ser una obsesión. Retomando el símil con la docencia en la educación reglada, a poco que indagues en la red puedes comprobar que existe una continua experimentación de nuevas técnicas y metodologías didácticas buscando el santo grial de todo proceso pedagógico: la motivación del alumnado.

    Es cierto que las características del aprendizaje del alumnado de FPE presentan unas marcadas connotaciones derivadas de la edad adulta, por lo que no es comparable con las características de aprendizaje de los alumnos de la reglada, pero…

    [su_note note_color=»#16a085″ text_color=»#fefee3″]

    • ¿Ello supone que no podamos ni debamos innovar desde un punto de vista pedagógico?
    • ¿Acaso los alumnos de FPE no necesitan tener un plus de motivación que les ayude a encarar con mayores garantías de éxito su proceso de enseñanza-aprendizaje?
    • ¿De verdad que no es necesario motivar a nuestros alumnos, muchos de los cuales se encuentran en dramáticas situaciones derivadas del desempleo?

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    Como formador no me cabe duda de que conseguir motivar al alumnado FPE es vital. Introducir técnicas y metodologías innovadoras pueden ser el mejor aliado para tener discentes motivados, y hoy lo tenemos más fácil que nunca gracias a las TIC, las cuales abren un horizonte casi infinito de posibilidades didácticas y donde el único límite es nuestra imaginación.

    Es en este campo donde podemos y debemos aprender de los compañeros de la educación formal y las experiencias metodológicas innovadoras que han implementado en las aulas desde hace algunos años, las cuales pueden servirnos de inspiración para darle una vuelta de tuerca y llevarlas al terreno de la FPE.

    A continuación repasaremos algunas de estas técnicas y metodología,

    Flipped Classroom (Clase del revés)

    Imagen 1

    Según la propia web del proyecto, se trata de un «modelo pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula».

    Puede ser una metodología de trabajo muy interesante en un curso de FPE donde las competencias relacionadas con el «saber hacer» y el «saber ser» cobran una especial relevancia, permitiéndonos dedicar las sesiones de aula a los aspectos más prácticos de la formación.

    [su_youtube_advanced url=»https://www.youtube.com/watch?v=OYJ-PQ7b_0w» width=»420″ height=»340″]

    Muy recomendable visitar la sección de la web «experiencias«, donde podrás conocer de primera mano una gran variedad de experiencias docentes que han aplicado esta metodología de muchas formas y utilizando una gran variedad de recursos.

    Gamifica tu aula

    Imagen 2Gamifica tu aula: De la mano de la gran Ojú Azahara TIC, he tenido la suerte de conocer esta comunidad de profesores gamificadores. La gamificación «es una herramienta pedagógica que consiste en emplear la psicología del juego, sus mecánicas y dinámicas en entornos no lúdicos como una clase».

    Obligatorio pasar por su sección de «recursos» para acceder a una gran variedad de herramientas que nos ayudarán a adentrarnos en el apasionante mundo de la gamificación. Por supuesto, no hace falta decir que seguirle la pista a Azahara TIC es vital si quieres subirte al carro de los juegos en el aula.

    [su_youtube_advanced url=» https://www.youtube.com/watch?v=rdzjUhRBlq0″ width=»420″ height=»340″]

    Whatsapp (WOOC)

    Imagen 3WOOC: «Whatsapp open online course»: Sí, has leído bien, Whatsapp como recurso didáctico, ¿quién iba a decirlo? Muy interesante para desarrollar píldoras formativas, trabajar una temática concreta de un módulo o unidad formativa, etc., ya que se trata de una herramienta que en mayor o menor medida manejamos a la perfección en nuestro día a día.

    Os recomiendo leer esta experiencia WOOC para aprender un poquito más sobre esta metodología en docentes innovadores.

    Metodología BYOD

    Imagen 4La metodología BYOD, «Bring Your Own Device» (Trae tu propio dispositivo): consiste en permitir a los estudiantes llevar y utilizar en el aula sus propios dispositivos móviles para trabajar a través de diferentes herramientas o aplicaciones multiplataforma. Entre las principales ventajas encontramos aquellas relacionadas con la economicidad, ya que se utilizan los propios dispositivos de los alumnos, evitando así que el centro de formación realice una inversión previa en la adquisición de dispositivos.

    Por último, os invito a que visualicéis este original video de Isabel García-Velasco, una docente de educación formal apasionada por la innovación metodológica con la que seguro te picará el gusanillo de la innovación:

    [su_youtube_advanced url=»https://www.youtube.com/watch?v=cGRAvNYASNs» width=»420″ height=»340″]

    ¿Y vosotros, conocéis alguna experiencia innovadora que podamos llevar al terreno de la FPE? ¡Os animamos a compartirla!

    imagen de portada: pixabay


    Foto bio colorFernando Valenzuela Illana

    Inquietantemente inquieto. Licenciado en Ciencias Políticas. Consultor, coordinador, formador y tutor de formación. Especialista en Formación Profesional para el Empleo. eLearning. Atrapado por las TIC y todo lo que huela a 2.0. Diseño gráfico/Web y Marketing Online.

    Email: hola@fernandovalenzuela.es
    web: fernandovalenzuela.es
    Twitter: https://twitter.com/nando_val