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  • Icebreakers: cómo usar los rompehielos para animar tus cursos y reuniones de formación

    Icebreakers: cómo usar los rompehielos para animar tus cursos y reuniones de formación

    [su_note note_color=»#e9e9e9″ text_color=»#535353″]En este artículo quiero compartir contigo todo lo que necesitas saber sobre qué son los icebreakers y cómo puedes usarlos de forma eficaz en tus cursos de formación presenciales y online.[/su_note]

    Como un déjà vu, no sé cuántas veces he vivido esta situación en cursos y sesiones de formación a los que he asistido como participante. El formador se presenta y a continuación dice:

    [su_quote]- Ahora para conocernos mejor vamos a hacer una ronda de presentaciones. Por favor, cada uno que diga su nombre y a qué se dedica.[/su_quote]

    ¿Y sabes qué sucede? Que la mayoría de los asistentes no escuchan a los otros porque están esperando con ansiedad que llegue su turno. Ven cómo se va acercando el tren y repasan mentalmente qué y cómo  van a presentarse. Y termina la ronda y todos se relajan porque ya ha pasado ese temido momento.

    Muchas personas se sienten incómodas en ambientes con gente desconocida. Hay quien es más sociable y enseguida entabla conversación, pero también hay quien necesita más tiempo para llegar a sentirse a gusto entre desconocidos. Y ahí es donde entran en juego los icebreakers. Como su propio nombre indica, se trata de ejercicios que sirven para romper el hielo. También pueden tener como objetivo aumentar el nivel de energía del grupo de participantes. Por eso alguna vez oirás llamarlos energizers.

    ¿Cuál es tu objetivo al usar un icebreaker?

    En Internet puedes encontrar miles de propuestas de rompehielos. Por eso es muy importante que aprendas a seleccionar cuáles pueden serte útiles y cuáles no. En primer lugar, tienes que pensar en el objetivo que quieres conseguir. Los icebreakers pueden utilizarse para:

    • Facilitar que los participantes se presenten y se conozcan.
    • Aumentar la energía del grupo. Por ejemplo, si estás haciendo un curso largo, los icebreakers pueden serte útiles para despertar a los participantes después de la comida.
    • Mejorar el trabajo en equipo.
    • Explorar ideas sobre un tema.

    En función de este objetivo podrás elegir los icebreakers más adecuados.

    ¿Cómo llevar a cabo un icebraker?

    Normalmente, los icebreakers suelen tener una duración corta, de entre unos cinco a quince minutos.  A pesar de esta brevedad es importante que aprendas a ejecutarlos adecuadamente. En primer lugar, explica el ejercicio al grupo y asegúrate de que todos los participantes entienden las instrucciones. A continuación, pon en marcha el ejercicio y controla el tiempo para no extenderte más de lo que tenías programado. Por último, asegúrate de que todo el mundo participa y tiene su momento.

    Un icebreaker que me gusta usar cuando realizo una formación y la gente todavía no se conoce es “Aviones de papel”. Te explico el ejercicio. Cada participante tiene que escribir en un folio su nombre, a qué se dedica y una afición. Una vez escrito, con esa misma hoja tiene que hacer un avión de papel, como quiera. Cuando todos los participantes tengan su avión preparado, indicarás que durante 30 segundos todo el mundo lance su avión y haga lo mismo con los aviones que le llegue de los otros participantes. Es un momento bastante caótico muy divertido.

    Acabado ese tiempo, cada asistente debe coger el avión que tenga más cerca. A continuación, por turnos, cada persona debe desmontar el avión y leer su contenido para presentar a quién lo escribió. Para continuar el turno, la persona presentada desmontará a su vez el avión que tenga en la mano y presentará a su autor. Y así sucesivamente hasta que todos los participantes se hayan presentado entre sí.

    Como ves es un ejercicio muy sencillo pero muy útil ya que activa la atención de los participantes y facilita la creación de un ambiente de trabajo mucho más distendido, eliminando esa parte estresante de la ronda de presentaciones.

    ¿Qué características tiene un buen rompehielos?

    Con la experiencia irás creando tu propio maletín de icebreakers favoritos. Identificarás aquellos que mejor funcionan para el tipo de clientes con los que trabajas en tus formaciones. Esta sencilla palabra puede ayudarte a elegir qué rompehielos son los más efectivos: Mítico. ¿Mítico? Sí, mítico. Intenta utilizar siempre un icebreaker MÍTICO. Es decir, que sea:

    • Movido: tiene que activar a los participantes.
    • Interesante: debe ser un ejercicio entretenido, divertido.
    • Testado: debe ser un ejercicio sencillo, que hayas probado antes.
    • Importante: tiene que haber un objetivo relevante detrás del ejercicio.
    • Corto: debe ser breve, con una duración de entre cinco a quince minutos máximo.
    • Original: tiene que ser nuevo, algo que no hayan hecho antes los participantes.

    Nivel de implicación de los icebreakers.

    Los rompehielos se pueden clasificar de muchas maneras: por el tamaño del grupo de participantes, si son para hacer en interior (por ejemplo en una oficina) o en exterior, si requieren o no materiales, por objetivos del ejercicio, etc. Pero una de las características más importantes es el nivel de implicación que requieren de los participantes. Dependiendo del tipo de sesión, clase, taller, curso, etc. puede que los participantes estén más abiertos o más cerrados a realizar un tipo de icebreaker u otro.

    〉 Implicación baja.

    Los icebreakers con un nivel de implicación bajo no requieren que el participante aporte apenas datos personales, ni tenga ningún contacto físico con otros participantes.

    «Presentaciones por parejas» es un ejemplo de icebreaker con implicación baja. Solicita a los participantes que por parejas hablen durante un minuto sobre quiénes son y a que se dedica cada uno profesionalmente. Al finalizar el tiempo, cada participante presentará brevemente a su compañero ante el grupo.

    〉 Implicación media.

    Los icebreakers con un nivel de implicación media pueden requerir que los asistentes aporten más información personal.

    «Cambios» es un rompehielos con implicación intermedia. Este es un ejercicio que también sirve para trabajar la creatividad. Pide a los participantes que se sitúen por parejas, de pie, uno frente al otro y que se observen atentamente durante un minuto. En un primer turno, pide a los participantes que se den la vuelta quedando de espaldas y que cada uno cambie un detalle de su vestimenta. Por ejemplo, alguien podría elegir quitarse el reloj o cambiarlo de muñeca. Pasados 30 segundos, al volver a darse la vuelta, cada uno tendrá que adivinar cuál ha sido el cambio realizado por su compañero. A continuación, pide de nuevo que se giren y cambien dos detalles más. De nuevo, tendrán que adivinar cuáles han sido los nuevos cambios de su pareja.

    En un último turno, pide que se cambien tres elementos. Puede que llegado a este punto algún participante comente que es muy difícil, pero anímales a que lo intenten. Ellos mismos se darán cuenta de la creatividad que tienen. Incluso si es época de calor y los asistentes llevan poca ropa siempre se pueden hacer variaciones. Algunos cambios típicos pueden ser quitarse o cambiar de lugar complementos (cinturones, reloj, pulseras, pendientes, gemelos, etc.), subir o bajar las mangas, dar la vuelta a la ropa, subir o meterse el cuello de la camisa, o incluso despeinarse.

    〉 Implicación alta.

    Por último, los icebreakers con un nivel de implicación alto, exigen más compromiso de los asistentes y son más recomendados para grupos donde los participantes ya se conocen entre sí.

    Como ejemplo, «el rollo» es un icebreaker con implicación alta. Sitúa un rollo de papel higiénico en la mesa y solicita a los participantes que cojan cuanto quieran y lo pasen a la siguiente persona. Una vez que todos los asistentes tengan su tira de papel indícales que por cada trozo tendrán que contar un detalle o un dato personal que el grupo desconozca. Puede ser algo tan sencillo como decir donde le gusta ir de vacaciones o comentar una afición. Te recomiendo usar un rollo de esos que traen el papel perforado para que puedas cortarlo fácilmente.

    Recomendaciones al usar icebreakers.

    A continuación, estos son algunos consejos útiles a recordar cuando vayas al utilizar icebreakers en tu curso o sesión.

    1 «Vamos a hacer un ejercicio».

    En las formaciones que realizo jamás utilizo la palabra juego, al menos conscientemente. Está es una de las primeras cosas que me di cuenta cuando empecé mi actividad como formador. Es clave saber presentar correctamente las actividades. Curiosamente, en el entorno empresarial y fuera de él, hay muchas personas adultas que sienten rechazo hacia las palabras «juego» y «jugar». En cuanto las escuchan se cierran y se ponen en una actitud defensiva. Imagino que algunos consideran «jugar» como algo exclusivo de niños. Otros puede que lo asocien al hecho de competir, ganar y perder. Y quizá haya alguien que interprete la palabra juego como algo tonto o sin valor.

    El caso, es que siempre digo: «Ahora vamos a hacer un ejercicio para (aquí,  añade el objetivo que buscas)». ¿Y sabes qué? La gente participa sin problemas. Nadie tiene reticencias a realizar un ejercicio. Al fin y al cabo, los adultos sí hacen ejercicios. El año pasado, en una de las evaluaciones tras un curso europeo, un compañero noruego me hacía este comentario: «Juanda, consigues hacer que la gente termine jugando y disfrutando sin darse cuenta». ¿Cuál es el secreto? Simplemente, la forma en la que presentamos la actividad.

    2 Ten un plan B.

    Antes te decía que una característica esencial de un buen icebreaker es que lo hubieras probado antes (testado). Pero ¿cómo puedes saber si un ejercicio funciona si es la primera vez que lo vas a usar? Sencillamente, no lo sabes. Incluso aunque hayas escogido un rompehielos que utilice algún otro formador trabajando con participantes de un perfil similar a los tuyos, nunca vas a estar seguro al 100 % de que va a funcionar.

    El grupo y las relaciones entre sus miembros son diferentes en cada reunión y en cada curso de formación. Por eso te recomiendo tener siempre un plan B. Si notas demasiada resistencia a la hora de proponer un ejercicio, no pasa nada por proponer otro. Los participantes apreciarán que seas flexible. Además, hay que respetar también el nivel implicación que decidan tener los participantes. Una vez finalizado el curso, reflexiona porqué ese icebreaker género ese rechazo. A lo mejor no era el ejercicio más adecuado para ese grupo en ese momento.

    3 De menos a más.

    Un avión va cogiendo velocidad en la pista de despegue para finalmente echar a volar. A la hora de proponer icebreakers haz igual, ves de menos a más. Si vas a preparar un curso de formación de varios días escoge los icebreakers que requieran menos nivel de implicación al principio y los que exijan más, proponlos al final, cuando los participantes ya se conozcan.

    Es muy importante que identifiques bien el perfil de los participantes de tu curso para seleccionar correctamente los ejercicios. Por ejemplo, en un taller de teatro, es más fácil proponer icebreakers de alta implicación porque los participantes, suelen tener más experiencia en este tipo de ejercicios. Aún así, si se trata de personas que realizan por primera vez un taller y les pones a darse abrazos sin conocerse, lo más seguro es que espantes a la mayoría.

    4 ¡El objetivo, el objetivo, el objetivo!

    No selecciones un icebreaker solo por pasarlo bien o entretener. Para que funcione un ejercicio tiene que haber un objetivo claro detrás. Si no lo hay, probablemente los asistentes podrían estar haciendo otra actividad de más valor.

    Para decidir qué icebreaker usar, piensa cuál es el «hielo» a romper. Si se trata de una reunión con participantes con distintos cargos en empresa puede que tu “hielo” sea romper las barreras de la jerarquía existente. Si en cambio vas organizar una reunión internacional, puede que tu “hielo” sean las diferencias culturales.

    Salvo que el ejercicio consiste en que los participantes averigüen cuál era el objetivo, es bueno que a la hora de presentarlo comuniques cuál es el propósito del mismo. Así conseguirás que los asistentes muestren un mayor interés y participación. No hay nada peor que tener que hacer algo sin saber por qué.

    5 No dejes nada para el último momento.

    Aunque tengas mucha experiencia trabajando con icebreakers, no escojas los ejercicios en el último momento. Al igual que las demás actividades de tu curso o reunión de formación, los icebreakers deben estar seleccionados e incluidos en la agenda. Ten en cuenta que algunos rompehielos pueden requerir usar materiales. Tenlos también preparados de antemano.

    Por último, si el icebreaker tiene una solución, debes que conocerla. Por ejemplo, si has planteado un acertijo para resolverlo en grupo. Parece obvio, pero hay quien plantea un reto a los participantes y desconoce la solución, dejándoles luego frustrados con la intriga.

    Imagina que planteas a los participantes que resuelvan conjuntamente esta serie:

    • 9999=4
    • 8888=8
    • 7777=0
    • 2017=1
    • 1982=?

    No basta con que al final les digas que la solución es 3. Tendrás que explicarles también el porqué. En este caso, para cada número contamos los círculos que hay en el propio número.

    Icebreakers online.

    Si te dedicas exclusivamente a la formación online también puedes realizar icebreakers en tus cursos y sesiones. De hecho, te diría que es incluso más importante. Mucha gente tiende a desconectar o hacer otras cosas durante las reuniones en línea.

    Por ejemplo, un rompehielos sencillo que puedes realizar para que la gente se presente es que escojan un animal que empiece por la primera letra de su nombre y una cualidad que les describa que comience con la primera letra de su apellido. En mi caso podría elegir «Jaguar Sosegado». El jaguar es un animal que «mola» (si, la serie Thundercats me flipaba) y además me considero una persona bastante difícil de alterar. Puedes pedir a los participantes que temporalmente cambien su nombre online (nickname) durante el turno de presentaciones.

    Otro icebreaker que puedes hacer para mantener la atención de los participantes en una reunión en línea es apartarte de la cámara web y permitirles que vean la sala o el espacio donde estás durante 15 segundos. A continuación tapa la cámara y cambia 5 cosas de lugar. También puedes añadir objetos que no estaban. Vuelve a mostrar el espacio con la cámara y pídeles que te indiquen los cambios que ha habido. Siempre puedes encontrar algún avispado que haya hecho una captura de pantalla, pero si es la primera vez que realizan el ejercicio, no suele ser lo habitual.

    Dónde encontrar más icebreakers interesantes.

    En general la mayoría de las páginas en castellano que incluyen rompehielos  están orientadas a la realización de dinámicas de campamentos. Aquí tienes tres de mis páginas favoritas para buscar icebreakers interesantes orientadas a la formación en la empresa. Por si el inglés no es lo tuyo, te dejo también el enlace a la traducción de Google en castellano.

    También puedes echar un vistazo al apartado sobre icebreakers del artículo 101 herramientas para formadores.

    Y si no tienes tiempo para andar buscando, no dudes en contactar conmigo directamente a través de Twitter (@juanda_learning) y preguntarme. Estaré encantado de echarte una mano y ofrecerte algún icebreaker MÍTICO.

    Te deseo mucho éxito en tu próximo curso de formación. Y si conoces un rompehielos interesante, te animo a que lo compartas en los comentarios de este artículo.


    Autor invitado:

    Juan Daniel Sobrado

    Bioingeniero, marketer y formador. Actualmente escribo en LearningLegendario.com , mi propuesta para acabar con las formaciones aburridas en la empresa. Ahí comparto consejos y experiencias con las que diseñar y realizar cursos  más participativos y eficaces.

     

     


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  • Facebook 5 utilidades académicas

    portada_facebook

    Cada uno de nosotros ya conoce y sabe que Facebook se ha convertido en la red social más extensa, con una tasa de usuarios única con más de 1200 millones de usuarios. Esto lo convierte en un lugar de reunión perfecto donde casi todos tenemos un usuario registrado y enlazado a un entorno de amistades, familia y compañeros de trabajo y clase. De las redes sociales existentes, Facebook ofrece espacios para opinar, expresarse, recibir información, compartir información y colaborar en la construcción de conocimientos.

    Facebook está limando asperezas, asuntos sobre la privacidad y sobre su configuración engorrosa hace que muchos usuarios se lo hayan pensado dos veces antes de registrarse o hayan abandonado la red social. Pero lo cierto es que a medida que evoluciona y madura el proyecto se van viendo algunas mejoras relacionadas con la inclusión de herramientas de comunicación más avanzadas que hacen ver las buenas propiedades que subyace en la red social que es la comunicación entre individuos.

    [box type=»bio»]

    El uso de las redes sociales son una realidad a nuestro alcance, podemos hacer un uso lúdico y a la vez formativo de ellas. Veamos algunos datos interesantes generalistas sobre las redes sociales.

    Según el IV Informe sobre Redes Sociales publicado por dos entidades de formación vemos el incremento continuado de individuos que utilizan redes sociales. (Edad de la muestra comprendida entre usuarios de 18 a 55 años).

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    Más información sobre el informe abajo en «Para saber más…»

    [/box]

    Facebook, 5 utilidades para nuestros cursos

    Con el fin de aprovechar la sinergia que se crea en torno a un curso de formación vamos a desarrollar 6 puntos esenciales en los que Facebook puede ayudar a crear un ambiente más cohesionado y con acciones formativas más allá del aula. Ese roce continuado del aula entre protagonistas crea un ambiente particular donde hay personas de muy diversa categoría, con experiencias en contextos laborales diferentes y sobretodo con personalidades muy distintas, desde la persona que está entusiasmada con lo que va a aprender hasta la persona que se encuentra algo forzada a acudir.

    Recomendamos el uso de Facebook para la parte más informal de un curso dándole importancia a un contenido más atípico, un contenido más bien fuera de la programación. Se busca así fácilmente esa actitud de querer empoderar y dar más protagonismo al alumnado. No hay que olvidar que no todos tienen o quieren tener Facebook ni a todos les gusta tener su perfil de Facebook asociado a compañeros de cursos por eso nos debemos limitar solo a un uso informal y fuera del aula.

    Pensamos que una magnífica forma de mantener esa sinergia de actores que intervienen en un proceso educativo es la utilización de Facebook como plataforma de encuentro y de seguir una vez termine el curso para mantenerse actualizado a través de su herramienta de grupos que tanto éxito está cosechando.

    1. Grupos

    Los grupos en Facebook son la reunión de distintos perfiles de la red social a un mismo espacio que puede ser público, abierto o secreto, éste último es el más interesante ya que solo los miembros pueden acceder y todas las publicaciones que de allí surjan no serán vistas por nadie que no sea miembro, ésto permite tener un control completo de lo que allí se trabaje así como la garantía de manejar los perfiles de personas que quieres que contenga el grupo.

    fb_grupo_crear1

    Con el grupo creado podemos añadir a los usuarios, añadir una descripción del grupo, añadir etiquetas, incluir limitaciones de acceso, etc… Procederemos a la mejora de la interfaz añadiendo una imagen de perfil, una imagen de portada y ya la tendremos lista para nuestro uso formativo.

    2. Publicaciones, eventos y preguntas

    Por supuesto, las opciones de publicar son idénticas a las de tu muro, pero añade funcionalidades muy interesantes. En el cuadro de texto del estado nos permitirá añadir: una publicación, un archivo, un evento o una pregunta. Todas estas utilidades son una manera de animar el grupo y de captar la atención de los participantes.

    fb_estado

    Tanto los eventos como las preguntas son recursos útiles que podemos contruir en la red social y comentarla. Sería interesante preguntar de un modo informal la marcha del curso y conocer las expectativas del curso así como su adecuación y eficacia. Igualmente útil son los eventos en los que puedes hacer algún encuentro si la cohesión es buena.

    [box type=»bio»]Si utilizas algún tipo de calendario como el de Outllok o de Google, los eventos pueden ser exportados para ser luego importados a tu calendario personal.[/box]

    3. Compartir enlaces. Curando contenidos

    En todos los blogs, portales de videos, portales de contenidos, etc… Encontramos una serie de iconos, su función es la de compartir en el instante lo que estás viendo. Estas publicaciones puedes derivarlas automáticamente al grupo al que va destinado sin pasar por tu muro.

    4. Manejar archivos

    Podemos cargar e incluso editar archivos y documentos en el mismo grupo. Se pude convertir en una buena tarea extra que puede aumentar la motivación del alumnado. Puedes enlazarlo con dropbox.

    Por otro lado también podemos crear galería de imágenes, no tienen porqué ser fotos personales sino que también puede ser tu presentación en power point, infografías que encuentres, mapas, etc…

    5. Agregar cuenta de correo electrónico

    En la configuración del grupo descubrirás una opción de crear una cuenta de correo electrónico del tipo “@groups.facebook.com”, esa dirección puede ser utilizada por los miembros y sirve para poder publicar documentos adjuntos y/o imágenes a través de un simple mensaje de correo.

    [box type=»info»] Imagina que encuentras una información útil para un compañero pero que también puede ser útil para el grupo, con solo añadir la dirección de correo configurada se publicará automáticamente en el muro con el adjunto compartido.[/box]

    Añadimos un anexo. Interactuar con otros elementos como la música o el arte

    No todo va a ser estudiar es muy importante mantener la cohesión del grupo, por ello debe haber tiempo para la diversión, comparte un video musical un viernes, una imagen graciosa de un lunes o la película que viste ayer tarde que te recordó a una parte del contenido.

    En definitiva, enlaza contenido con emociones.



    [learn_more caption=»Para saber más…»] IV Estudio anual de Redes Sociales

    [/learn_more]