Ser un Early Adopter de tecnologías o TICS en todo lo relacionado con el aprendizaje puede ser un arma de doble filo.
En el ámbito educativo y formativo solemos ver cómo este perfil prolifera y causa sensación en toda la comunidad. Nosotros por ejemplo, en OjúLearning nos convertimos muchas veces en EarlyAdoptes al probar, testar y comentar nuevas herramientas o tecnologías que salen al mercado.
Tener un poco de Earlyadopter es positivo, va intrínseco a nuestro perfil (véase el Knowmad). Todos hacemos un ejercicio continuo de actualización y análisis de los distintos elementos que pueden servir para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Estamos al corriente de las nuevas app´s, dispositivos y tecnologías que aparecen en el mercado e intentamos incorporarlas a ecosistema del aprendizaje. Somos los EarlyAdopters Educativos.
Pero, ¿Son de fiar?
Mi opinión es que no, que muchas de esas herramientas al final no se implementan. Esto tiene su lógica, ya que toda implementación pasa por un proceso de prueba y testeo para comprobar si realmente es útil. Pero, ¿todos llegamos a testearlas para emitir un juicio que aporte valor a la comunidad educativa sobre su posible uso?
Otro fenómeno son los blogs, las páginas o las redes sociales que facilitan poder difundir todas las herramientas, APP´s y TIC´s incluso cuando ni siquiera han sido probadas por quien hace el review. Bajo mi punto de vista, existen en la red muchos earlyadoptes que tienen influencia y realmente no son lo que se espera de ellos: escriben, redifunden, suponen y sientan “webcátedra” de una herramienta o tecnología llegando a crear unas expectativas a la comunidad que no son las reales.
Vivimos en un momento donde crear información y difundirla es relativamente fácil. Hoy cualquiera tiene un blog, comienza a hablar de las bondades y ventajas de la Realidad Aumentada, o de una APP´s tal que permite coordinar alumnos y alumnas en clase… o de cómo utilizar la geolocalizción en el aula, por poner algún ejemplo.
Cualquiera de nosotros, cuando vemos todo esto pensamos: Juas! ahí fuera hay un movimiento brutal y deben existir unos superprofesores y superdocentes que sus clases deben ser caña y, yo sin enterarme.
Todo esto está muy bien, sirve para despertar a la comunidad, claro que si. Pero, ¿realmente la utilizamos en nuestra práctica diaria? ¿implementamos todo lo que leemos o escribimos? ¿probamos la herramienta con criterios serios y fundados? o por el contrario, cuando acudes a una clase, curso, o seminario, ¿al final los recursos educativos siguen siendo los mismos que hace 10 años?
La realidad es otra…
La gran mayoría de los EarlyAdpoters al final se quedan en meros altavoces y/o amplificadores online de las ventajas del uso de las TIC´s en la práctica docente. Parece como si en la comunidad lo importante fuese, hablar primero de la Flipped Classroom ,de la Realidad Virtual con Oculus Rift o de las app´s de Google aplicadas a la educación. Pero cuando llego al aula, ni rastro, sigo igual que siempre: solo una clase, un contenido expuesto y una interacción comunicativa tradicional a base de diapositivas.
No digo que no sea correcto. Las herramientas funcionan en un determinado contexto y con un determinado grupo. Pero somos profesionales de la educación, debemos avanzar, investigar y encontrar nuevas formas y herramientas de trabajo que faciliten y mejoren el proceso de enseñanza-aprendizaje. El concepto de innovación didáctica va casi, casi intrínsecamente ligado a nuestro perfil.
La reflexión…
Ni mucho menos mi intención con todo esto es tirar al EarlyAdopter (me considero uno en este ámbito) y tampoco a quien hace de altavoz de lo que aparece como nuevo sin haberlo testado lo suficiente. Todos contribuimos a que el proceso de enseñanza-aprendizaje cambie y se adapte a los nuevos retos de forma más eficiente y actualizado.
Esta es la auténtica revolución: El mundo, la sociedad, sus cambios, formas de actuar y sus herramientas por primera vez en la historia están entrando en las escuelas, en los cursos y comienzan a formar parte de su praxis.
Por primera vez, la comunidad educativa en todo su espectro entiende que la tecnología forma parte natural de su práctica (provocado también por l inevitable cambio generacional de los profesionales) y además, tiene la aprobación de la sociedad y de las Instituciones claves.
Por eso mi propuesta va más allá de quedarnos en meros altavoces de lo que hacen otros y otras. Debemos aprovechar todo lo que nos ofrece la Tecnología y los avances en este campo para probar, contrastar, testar y realizar análisis críticos que contribuyan a generar nuevas formas de enseñar flexibles y adaptables a los cambios rápidos que demanda la sociedad.

