Rúbricas, eRúbricas y otros…

Rúbricas, eRúbricas y otros…

¿Rúbricas de evaluación? ¿Qué es eso? ¿Significa que  con mi firma puedo “rubricar” el resultado del alumnado? ¿son unas reglas y normas por las que guiarse para de valorar los hechos y resultados del alumnado? ¿son las escalas de valoración de siempre?

 

En esta ocasión tratándose de aprendizaje, el término rúbrica hace referencia a un conjunto de reglas a seguir para poder constatar el grado de consecución de unas competencias que se están valorando en un alumno o grupo de alumnos.

Las Rúbricas de Evaluación se han convertido en un instrumento muy utilizado en la comunidad educativa para evaluar las competencias. No es el único (otros como el portfolio, estudio de casos, proyectos, diarios, etc. dan muy buenos resultados)ni el mejor, pero en el ámbito de la educación de personas adultas y formación en las empresas se convierte en un recurso muy interesante, completo y que sin saberlo hemos estado utilizando los que nos dedicamos a la formación de trabajadores.

¿Ya lo hacíamos?

Digo esto, porque  la formación de trabajadores, a diferencia de la escuela, nunca se ha centrado en la transmisión de contenidos de manera tradicional girando en torno a la capacidad memorística del alumnado como modelo de enseñanza-aprendizaje. Se ha basado en un aprendizaje por competencias. Competencias adquiridas por las personas para aportar valor personal y profesional con una finalidad de mejora y/o reciclaje. Ahora, se puede decir que la escuela ha girado completamente y “casi” ha abandonado ese modelo tradicional apostando por el aprendizaje basado en competencias también.

Se ha dicho siempre que a la FPO o a la FPE le faltaba rigor en la evaluación, tener exámenes y duras pruebas que garantizaran que los alumnos no estaban allí pasando el rato.

En primer lugar,
Esto demuestra que la sociedad sigue viendo los métodos tradicionales como los únicos objetivos para valorar de verdad el aprendizaje.
En Segundo lugar
Cuestionan la profesionalidad del equipo docente y de los centros que se dedican a formar a personas en habilidades, competencias y aptitudes para poder desempeñar trabajos, mejorar perfiles o simplemente conocer.
Y, ¿a qué viene todo esto? ¿No estábamos hablando de rúbricas?

Si claro las Rúbricas, esas herramientas que permiten a través de una escala de valoración medir unos criterios previamente definidos y que contribuyen a conocer que alguien ha conseguido adquirir esas competencias o que ha desarrollado una tarea. Todo esto ya se hacía en cursos de FPO de fontanería, soldadura, photoshop… Y como viene siendo frecuente en estos tiempo de marketing, a las matrices o escalas de valoración también les hemos puesto un nombre más comercial: Rúbricas de evaluación.

Es positivo, está claro. Se ha conseguido crear un método con unos instrumentos para trabajar una evaluación que antes no estaba tan sistematizada y, aunque muchos de nosotros ya la usábamos en mayor o menor medida en nuestras formaciones, no se se le exprimía todo el jugo que podía sacarse.

Las rúbricas suponen una serie de ventajas tal y como reflejan Esther Carrizosa y José Ignacio Gallardo:

  • Son fáciles de usar por alumnos y profesores y fáciles de explicar en qué consisten.
  • Definen previamente al inicio de la tarea qué se espera de cada participante y por lo tanto tienen más claro qué tienen que hacer para alcanzar el éxito en ella.
  • Al ser una escala de valor, los alumnos aprenden a conocer sus debilidades y fortalezas. Son capaces de analizar en qué deben mejorar para alcanzar un grado mayor del que ellos tienen.
  • Obliga al participante a pensar, a analizar su situación y mejorarla en base a unos criterios definidos y entendidos por el individuo.
  • Facilitan el desarrollo de competencias
  • No solo evalúan resultados, también procesos.

Elaborar una rúbrica de evaluación es un proceso más complejo y lento que otras pruebas. Requiere por parte del equipo docente de un conocimiento a todos los niveles de la materia y saber bien qué público va a utilizarla. Hay muchos ejemplos e incluso repositorios extensos que tienen herramientas de este tipo ya elaboradas.

Las e-Rúbricas

Las e-rúbricas son estas mismas herramientas llevadas al ecosistema digital facilitando el diseño, la implementación y la comunicación con el alumno. La interactividad, la inmediatez y la facilidad de comunicación entre pares o entre grupos características de las herramientas TIC´s permiten usar las rúbricas sin mucha complicación.

Algunas  herramientas conocidas para hacer rúbricas son:

  • RubiStar: Es la más conocida y extendida. A través de plantillas te va guiando para que diseñes una rúbrica de calidad.
  • e-rubric: Es una herramienta que genera rúbricas en pdf o .csv para que sean tratadas.
  • Moodle 2.X: Desde las versiones 2.X, para evaluar las tareas en el LMS podemos elegir las rúbricas y diseñarlas dentro de la misma plataforma.

Desde OjúLearning os invitamos a conocer y trabajar esta herramienta.


 

Referencias:

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Experto en eLearning y Pedagogo TIC . Apasionado de las nuevas tecnologías, intentando transformar digitalmente a empresas y trabajadores. Actualmente adentrándome en el apasionante mundo de la #programación.

6 comentarios

    • Marcelino Martel dice:

      Gracias David por tu aportación desde Bb. Evaluar sistemáticamente mediante escalas de valor siempre ha sido una buena técnica en la observación de los trabajos de campo. Y está claro que una herramienta tan efectiva, no podía faltar en las plataformas de LMS más extendidas.

      Saludos!

  1. Enhorabuena por la entrada del blog.

    Lo que en éste blog se está tratando es el tema de rúbricas como forma de evaluar a los alumnos, pero ¿no se trata de un método que ya se hizo?, desde mi punto de vista si ya se realizó y no se consiguieron los resultados esperados, volver a atrás no creo que sea la mejor opción, aunque se diga que miden competencias mediante un examen, todo eso es cuantitativo, y lo cualitativo lo olvidamos, porque se supone que éste último nos permite coger mas información y completa sobre el nivel de cada alumno, y así lo que se trata de hacer es clasificar a los alumnos, y como bien dice aquí en el blog: volvemos a la enseñanza tradicional y que cuestionan a los docentes y centros.

    Pero como todo, esto tiene sus ventajas, pero en éste caso la balanza se inclina en las desventajas por el peso que tienen, como puede ser: que causa frustración a los estudiantes, falta de subjetividad, solo muestran información genérica, son complejas de elaborar y aplicar…

  2. Marcelino Martel dice:

    Hola José Antonio, gracias por tu comentario.

    Más que un examen, se trata de una hoja (o espacio electrónico) donde se evidencia la adquisición de competencias conforme a una escala previamente definida. Normalmente, la toma de datos se hace desde la observación o desde la evaluación de pares.

    Aspectos cuantitativos y cualitativos estarán presentes siempre que, quién diseñe la herramienta lo quiera hacer.

    De todas formas, creo que una buena evaluación no se realiza sólo con una herramienta, deben ser partes de un todo y utilizarlas según el tipo de competencia o el tipo de aprendizaje que se vaya a desarrollar.

    Gracias!

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