Carnaval, ¡contigo aprendí!

Carnaval, ¡contigo aprendí!

¿Y mi niño, cuándo juega? ¿Y cuándo vive, cuándo llora, cuándo ríe?

Hace unas semanas, el compañero Marcelino Martel nos hizo reflexionar con el post “¿Crees que trabajas mucho? Pues mira esto” sobre el exceso de deberes a que se ven sometidos niños y niñas.

Seguro que como padre o madre, como alumnado o como compañero/compañera lo habréis sufrido. Lo peor, es que el hecho de tener que estar hasta las 22:00 realizando horas extra (aquí además se acentúan en mayor medida las desigualdades) lo consideran como algo normal. Realmente, cuesta pensar que crean que así sus alumnos/as van a ser mejores profesionales, y sobre todo personas felices. Aunque probablemente, esto último no se lo hayan planteado ni como objetivo. He aquí lo más triste.

Aprovechando que estamos de Carnaval, permitidnos que compartamos un trocito del arte gaditano para comprender mejor de qué hablamos:

Afortunadamente, sentimos que cada vez somos más los que creemos que otra educación es posible, y este pasodoble de “El Canijo”, con su comparsa “Contigo aprendí” propone un abecedario de vida y aprendizaje que bien podríamos tener más presente:

Aquí su letra:

Escúchame niño atiende enseguida,
vamos a contarte algo necesario
Esto va a servirte pá toda la vida,
Vamos a enseñarte el abecedario.
Con la A aprenderás a amar
Pero sin B no hay beso con el que besar.
Con cariño, calma y corazón
Debes de hacerlo con decisión.
Escaquéate, escapa y evita
A la fémina, fácil, falsa y figurita
A la gente con guita que te grita
Al hombre del hogar en el que habita,
Si insultan, si te ignoran o si te irritan.
No jures juramentos, no jures amar
No seas un kamikaze y un kilo pase de los demás.
Los libros te harán libre,
Mima tu material
Y nunca seas un nini,
Ni un niño ñoño al que engañar.
Si has ofendido a otro
Pues pídele perdón
Quiere a los que te quieran
Respeta razas y religión.
No seas siempre un santo
Ten tus tonterías
Que un único uso
Se vive la vida.
Tú ponle una X a la hipocresía
Ya termino, ya acabo en un periquete.
Y aprovecha el privilegio de poder ir al colegio
Y de no ser zoquete. 

Y cosas del destino, el pasado martes 2 falleció María la Hierbabuena, una de las personas más queridas del Carnaval. Para animar a las agrupaciones carnavales, gritaba en el Falla : “Ole, ole mi Cádiz. Y el que no diga ole, que se le seque la hierbabuena”. Y con este precioso mensaje nos despedimos, recordando, gracias a María la Hierbabuena, la importancia de transmitir a nuestro alumnado -grande o pequeño, lo mismo da- ánimo para conseguir lo que se propongan.

P.D. Al igual que las agrupaciones suman más puntos en el concurso si improvisan con arte hechos acontecidos durante el propio Carnaval, nosotros queremos mostraros algo que hemos leído este misma mañana. Mª Eugenia (Nube Didáctica) ha compartido un fabuloso post sobre el “tipo carnavalero”. ¡Nos ha encantado! Y como bien dice ella, ¡Viva el e-Learning y viva el Carnaval!

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